Mostrando las entradas con la etiqueta Cotidiano. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cotidiano. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de septiembre de 2015

Mi colección Keri Smith

Comprar un “libro no libro” es algo confuso para un amante de los libros, más aún si el autor te propone una serie de ejercicios que atentan contra el estado físico del libro. Por mucho tiempo me resultó difícil subrayar un libro con otro utensilio que no sea un lápiz. Un día me puse a pensar en el por qué de esa acción y concluí que gran parte de ese supuesto cuidado se debía a que tenía miedo a equivocarme. Miedo a que el libro se vea feo, miedo a subrayar y no poder borrarlo; también miedo a romperlo, mancharlo y ensuciarlo.  

Tiempo después escuché en la radio que una buena lectura implica también subrayar, resaltar y anotar ideas sobre el libro. Miré mis libros bien cuidados y apilados cuidadosamente en mi escritorio y decidí comprarme lapiceros de colores y usarlos sobre mis libros. Desde ese entonces comprobé que las lecturas me resultaban más digeribles y que realmente podía divertirme leyendo textos que usualmente patearía por su complejidad. 

Yendo más allá

Leí sobre Keri Smith en escribir.me, descargué las “100 ideas para escribir” y me propuse hacerlas en un cuaderno. Quedé tan fascinada con los ejercicios que sentí curiosidad por saber más de ella y comprar algún libro. 

¿Quién es Keri Smith?



Mi colección

domingo, 29 de marzo de 2015

Otro (simbólico) comienzo.

Cuando leí esas palabras sentí como si un castillo de naipes se cayera dentro de mi cabeza. Sonaron como fichas de domino mezcladas con vasos de vidrios estrellándose contra el suelo. No siempre es bonito que te rechacen. No siempre es bonito no concretar planes y no tener un plan B. Luego de algunos segundos pensé en la frase que tengo pegada en mi escritorio: más vale una palabra de aliento después de un fracaso que una felicitación después de un logro.

jueves, 19 de febrero de 2015

Verano al máximo


Qué desactualizado tengo este blog. Bah. Es 2015. Verano. Creo que el más peligroso de todos los tiempos. Me he quemado horrores hasta el punto que soy más consciente del daño. Si antes no salia mucho gracias a los carnavales, ahora no lo hago porque temo quemarme. Es que el sol, ahora sí, daña. Y no es algo que se vea en los comerciales, es algo que se vive en carne propia. El sol se impregna en la piel y no sale de ahí ni con exfoliante. Es de terror. 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Es Diciembre

Ya es Diciembre. Se esfuma este año y lo hace cada vez más rápido. Como el tiempo que se dice que es una unidad de medición, y no los números, según la película Lucy. Será que todo esto es parte de la crisis de mediados de los veinte. Ya no pienso en las cosas tan a la ligera. Dejar lo conocido atrás y embarcarse en algo nuevo cuesta, pero trato de luchar contracorriente, aunque la corriente muchas veces sea la mía. Es Diciembre y no me preocupa. No me desespera no ser parte de la fila. Voy y hablo sobre mis supuesto registro y no me creo ninguna palabra. ¿Será que estoy flotando? ¿Será que necesito bajar al llano? Si el dinero hablara desearía no ser dinero.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Lo estable


Recuerdo la escena en la película "12 years slave" cuando Salomón, el protagonista principal, le dice a uno de los esclavos: I don't wanna survive. I wanna live. Y recuerdo también que me quedé con esa frase en la mente por varios días. Iba y venía del trabajo, y todos los días mientras veía por la ventana del carro pensaba mucho en las ganas que tenía por entregarme a algo que realmente me gustase. 

No todo el mundo tiene la suerte de dedicarse a algo que le gusta. Lo ideal sería que sí. Sí, claro, nosotros somos los arquitectos de nuestro propio destino y bla bla bla. Suena a cliché. Parece muy bonito cuando se lee. Trato de ser sincera. Me sentía muy confundida acerca de lo que quería ser o hacer en esta vida. A veces hay señales que dejamos pasar por alto debido a la bendita estabilidad. Hay que ir por lo seguro, me decía un señor que trabajaba conmigo. Tenemos tanto miedo a la inestabilidad. ¿Ya conseguiste algo? ¿Ya avanzaste? ¿Ya?

Siempre creí que la batalla más dura es la que tengo conmigo misma. Al final la decisión está en mis manos y a veces me pasa que viene con carga. Han sido tantos años que he cargado un peso que no me pertenece. Tanto tiempo que he dedicado a saldar cuentas de varias generaciones que se han reposado en mis días. Y en esta época he comenzado a despercudirme. Ha sido una decisión que nació desde mi interior. Es un proceso incierto. No sé si algún día podré decir que estaré "curada". Creo que no hay pastillas mágicas para las emociones. He aceptado y sigo aceptando que no soy un robot y que no soy un ser perfecto. 

Al final del día, muchas veces, pienso que el hecho de vivir intensamente mis experiencias y reflexionar sobre mis días me acercan cada vez más a mi misma. Y por ende me ayuda a aceptar a las personas como son. Me siento bien así. 


domingo, 20 de julio de 2014

Bendito Puré


Recuerdo la primera vez que cociné de verdad. Esa vez en donde no me ayudaron a hacer el aderezo ni me dejaron una lista para hacer las compras, sino la vez en la que estaba realmente sola con las ollas, fue cuando decidí hacer un puré de papas.
El puré estaba saliendo chévere, hasta que en esas decidí no agarrar el cucharón o cuchara para echar la sal,  agarré el pote de sal y lo vertí sobre el puré, según yo calculando la cantidad. El resultado: la sal se escurrió del pote y en vez de salir un poquitín, salió un montonón. Metí el dedo en el puré y la cosa tenía sabor a sal, casi no se sentía el sabor a puré. Era sal pura.  ¿Qué hago? ¿Más papa? ¿Más leche? Más agua pues sonsa!!!
Creo que aumenté un litro de agua a ese bendito puré, además de medio tarro de leche y un par de papas sancochadas y aplastadas, y ni así el sabor a salado bajaba....y el puré ya no era puré, era jugo de papa.....qué desastre. Ya fue pues.
Me quedé dormida por un rato, me levanté y lavé los platos, limpié la cocina, y me dio hambre. Abrí la olla y oh sorpresa el puré volvió a ser puré, metí el dedo y el sabor a salado se había balanceado. Bendito puré. Bendita cocina. 
 

Template by Blogger Candy